jueves, 23 de agosto de 2007
10 GESTOS PARA ALIGERAR LOS PLATOS SIN QUE PIERDAN SABOR
1. Aligerar las salsas . Los expertos aconsejan diluir la salsa rosa con yogur o zumo de limón, sustituir la nata por yogur desnatado y la leche entera por desnatada o de soja. También es conveniente desengrasar los caldos que se van a utilizar en la salsa enfriándolos en la nevera y retirando la capa de grasa que se forma en su superficie.
2. Suavizar los dulces consistentes. Los pasteles caseros son más saludables que los que venden en las tiendas. Al ponerse manos a la obra con una tarta hay que reducir a la mitad la cantidad de azúcar que indica la receta correspondiente. Lo mismo puede hacerse con a dosis de mantequilla, margarina o aceite. En cuanto a los postres fríos y cremosos, se pueden elaborar helados de yogur bajos en grasas y calorías.
3. Cuidado con lo light. Los dulces light contienen tanto azúcar que alcanzan un nivel calórico similar al de las versiones enteras. Algunas bebidas sin azúcar contienen edulcorantes como el sorbitol, la fructosa, melaza, miel y siropes que están repletos de calorías. El chocolate light sigue teniendo un alto contenido calórico debido a las grasas que contiene.
4. Vigilar el azúcar. Se esconde donde menos se imagina: salsas de barbacoa o ketchup, zumos envasados,… Para descubrirlo a tiempo, es imprescindible leer las etiquetas de las comidas para comprobar su contenido. Una pista: las palabras terminadas en osa como fructosa, dextrosa, lactosa o maltosa indican su presencia.
5. A la rica y ligera ensalada. Un truco para no pasarse con el aceite a la hora de aderezar la ensalada consiste en utilizar dos cucharadas del este oro líquido o de mayonesa por persona. Otro error es preparar ensaladas repletas de ingredientes.
6. Reemplazar las frituras. Hay que utilizar la menor cantidad de grasa posible y decantarse por otros métodos de cocción más sanos. Según la forma de elaboración de los platos, los alimentos pueden mantener o no, todo su sabor y valor alimenticio. Al cocinar al vapor, por ejemplo, se conservan todas las vitaminas y minerales. A la plancha se desengrasan las comidas, al horno se realza el sabor y a presión en la olla exprés se reduce el tiempo de cocción. También se puede optar por usar el microondas. En este caso, los alimentos casi se cuecen al vapor y necesitan poca grasa.
7. Saborear la fruta . Si se tiene mono de dulce, lo mejor es satisfacer ese deseo con frutas que, además aportan una cantidad importante de nutrientes, vitaminas y minerales. También contienen fibra vegetal, que mejora la actividad intestinal y aumenta la sensación de saciedad.
8. Endulzarse con moderación . A veces es preferible ceder a la tentación y comer una pequeña cantidad del alimento deseado. En lugar de privarse de la mermelada y el chocolate, lo ideal es adquirirlos en porciones individuales.
9. Endulzantes naturales . No está de más utilizar edulcorantes naturales como la canela, menta, vainilla o esencia de almendras a la hora de hacer pasteles caseros. De esta manera, se podrá reducir a la mitad la cantidad de azúcar de las recetas.
10. Pasarse a lo desnatado. Es recomendable elaborar los postres lácteos con leche desnatada y quesos semigrasos.
2. Suavizar los dulces consistentes. Los pasteles caseros son más saludables que los que venden en las tiendas. Al ponerse manos a la obra con una tarta hay que reducir a la mitad la cantidad de azúcar que indica la receta correspondiente. Lo mismo puede hacerse con a dosis de mantequilla, margarina o aceite. En cuanto a los postres fríos y cremosos, se pueden elaborar helados de yogur bajos en grasas y calorías.
3. Cuidado con lo light. Los dulces light contienen tanto azúcar que alcanzan un nivel calórico similar al de las versiones enteras. Algunas bebidas sin azúcar contienen edulcorantes como el sorbitol, la fructosa, melaza, miel y siropes que están repletos de calorías. El chocolate light sigue teniendo un alto contenido calórico debido a las grasas que contiene.
4. Vigilar el azúcar. Se esconde donde menos se imagina: salsas de barbacoa o ketchup, zumos envasados,… Para descubrirlo a tiempo, es imprescindible leer las etiquetas de las comidas para comprobar su contenido. Una pista: las palabras terminadas en osa como fructosa, dextrosa, lactosa o maltosa indican su presencia.
5. A la rica y ligera ensalada. Un truco para no pasarse con el aceite a la hora de aderezar la ensalada consiste en utilizar dos cucharadas del este oro líquido o de mayonesa por persona. Otro error es preparar ensaladas repletas de ingredientes.
6. Reemplazar las frituras. Hay que utilizar la menor cantidad de grasa posible y decantarse por otros métodos de cocción más sanos. Según la forma de elaboración de los platos, los alimentos pueden mantener o no, todo su sabor y valor alimenticio. Al cocinar al vapor, por ejemplo, se conservan todas las vitaminas y minerales. A la plancha se desengrasan las comidas, al horno se realza el sabor y a presión en la olla exprés se reduce el tiempo de cocción. También se puede optar por usar el microondas. En este caso, los alimentos casi se cuecen al vapor y necesitan poca grasa.
7. Saborear la fruta . Si se tiene mono de dulce, lo mejor es satisfacer ese deseo con frutas que, además aportan una cantidad importante de nutrientes, vitaminas y minerales. También contienen fibra vegetal, que mejora la actividad intestinal y aumenta la sensación de saciedad.
8. Endulzarse con moderación . A veces es preferible ceder a la tentación y comer una pequeña cantidad del alimento deseado. En lugar de privarse de la mermelada y el chocolate, lo ideal es adquirirlos en porciones individuales.
9. Endulzantes naturales . No está de más utilizar edulcorantes naturales como la canela, menta, vainilla o esencia de almendras a la hora de hacer pasteles caseros. De esta manera, se podrá reducir a la mitad la cantidad de azúcar de las recetas.
10. Pasarse a lo desnatado. Es recomendable elaborar los postres lácteos con leche desnatada y quesos semigrasos.
viernes, 17 de agosto de 2007
¿ES EL COLESTEROL LA BESTIA NEGRA DE LA ALIMENTACION?
En los últimos años se habla del colesterol como si de un monstruo se tratara. No es para tanto, de hecho, es absolutamente imprescindible para el organismo. El colesterol pertenece a la familia de los lípidos, o lo que es lo mismo, de las grasas. Se encuentra en la sangre, en las células del organismo y en algunos alimentos de origen animal. Por eso, la alimentación influye tanto en nuestro nivel de colesterol.
Colesterol bueno y malo
Antes de aborrecer esta sustancia debe saber que es necesaria para vivir. Es imprescindible para la formación de las membranas de las células, para producir algunas hormonas como las sexuales o la cortisona, y ayuda a la formación de la bilis y de la vitamina D. El problema aparece cuando hay demasiado colesterol en la sangre ya que puede provocar arterosclerosis y ésta, a su vez, lesiones vasculares y cardiopatías isquémicas.
El exceso puede deberse a alguna disfunción del hígado (por la edad o por enfermedad) o a nuestra alimentación, demasiado rica en productos que lo contienen. Para controlar el nivel de colesterol hay que vigilar la dieta y no abusar de las grasas saturadas. Hay alimentos de los que no conviene abusar y otros que son más que recomendables, ya que ayudan a que disminuya el llamado colesterol malo (LDL) y aumente el bueno (HDL).
Con moderación
El aceite de oliva virgen, algunos frutos secos como las almendras, los cereales, las legumbres, los pescados azules, el pollo, el pavo y los zumos son convenientes en grandes cantidades. Los alimentos que hay que consumir muy de vez en cuando son los que contienen las famosas grasas saturadas, como el tocino, embutidos, precocinados, patés, hígado, sesos... La ingesta de bollería, cada vez más corriente en nuestro país, también debe moderarse, sobre todo si es de tipo industrial.
También se aconseja limitar la ingesta de otros alimentos, como los huevos (sobre todo las yemas), las aceitunas, la carne roja, los calamares, los refrescos azucarados y el marisco. Lo mejor es no tomarlos más de un par de veces a la semana.
Beneficios de la dieta mediterránea
La alimentación que más conviene es la relacionada con la dieta mediterránea. Según un estudio realizado por una prestigiosa publicación americana, en Francia, España y Portugal la mortalidad por cardiopatía isquémica es mucho menor que en Estados Unidos y Canadá. Las hamburguesas, el beicon, las salchichas y los bollos, en exceso, son grandes enemigos para la salud. Los países cuyos habitantes gozan de menor índice de colesterol son los asiáticos; su alimentación se sustenta en el arroz y el pescado, alimentos con bajos contenidos en lípidos. Puede ser una buena idea intentar imitar algunas de sus costumbres.
Colesterol bueno y malo
Antes de aborrecer esta sustancia debe saber que es necesaria para vivir. Es imprescindible para la formación de las membranas de las células, para producir algunas hormonas como las sexuales o la cortisona, y ayuda a la formación de la bilis y de la vitamina D. El problema aparece cuando hay demasiado colesterol en la sangre ya que puede provocar arterosclerosis y ésta, a su vez, lesiones vasculares y cardiopatías isquémicas.
El exceso puede deberse a alguna disfunción del hígado (por la edad o por enfermedad) o a nuestra alimentación, demasiado rica en productos que lo contienen. Para controlar el nivel de colesterol hay que vigilar la dieta y no abusar de las grasas saturadas. Hay alimentos de los que no conviene abusar y otros que son más que recomendables, ya que ayudan a que disminuya el llamado colesterol malo (LDL) y aumente el bueno (HDL).
Con moderación
El aceite de oliva virgen, algunos frutos secos como las almendras, los cereales, las legumbres, los pescados azules, el pollo, el pavo y los zumos son convenientes en grandes cantidades. Los alimentos que hay que consumir muy de vez en cuando son los que contienen las famosas grasas saturadas, como el tocino, embutidos, precocinados, patés, hígado, sesos... La ingesta de bollería, cada vez más corriente en nuestro país, también debe moderarse, sobre todo si es de tipo industrial.
También se aconseja limitar la ingesta de otros alimentos, como los huevos (sobre todo las yemas), las aceitunas, la carne roja, los calamares, los refrescos azucarados y el marisco. Lo mejor es no tomarlos más de un par de veces a la semana.
Beneficios de la dieta mediterránea
La alimentación que más conviene es la relacionada con la dieta mediterránea. Según un estudio realizado por una prestigiosa publicación americana, en Francia, España y Portugal la mortalidad por cardiopatía isquémica es mucho menor que en Estados Unidos y Canadá. Las hamburguesas, el beicon, las salchichas y los bollos, en exceso, son grandes enemigos para la salud. Los países cuyos habitantes gozan de menor índice de colesterol son los asiáticos; su alimentación se sustenta en el arroz y el pescado, alimentos con bajos contenidos en lípidos. Puede ser una buena idea intentar imitar algunas de sus costumbres.
sábado, 11 de agosto de 2007
VINOS ARGENTINOS: EXÓTICOS, DE CALIDAD Y ACCESIBLES
A la hora de elegir una botella de vino, lo más probable es que vengan a la mente los burdeos franceses, riojas españoles u oportos portugueses. Sin embargo, Sudamérica también produce grandes caldos. Las reservas vinícolas chilenas y argentinas son excelentes, y pueden competir en calidad con vinos californianos o europeos. Argentina es el cuarto productor mundial de vino y el cuarto consumidor per cápita, y la mayor parte de su consumo es de reservas propias. Son, por tanto, vinos de calidad.
En Argentina se cultivan más de 50 variedades de uvas para vinos, incluyendo las más tradicionales de Europa y algunas que son desconocidas o de escasa importancia en el resto del mundo. Dos de ellas se pueden considerar no sólo como típicamente argentinas sino que son sumamente apreciadas en el exterior.
Entre los vinos blancos, el vino más conocido es el Torrontés, de origen probablemente español -aunque no está comprobado-. Se muestra increíblemente aromático y frutado al olfato, y especialmente seco y sabroso en la boca. Si hay que compararlo con un vino europeo, la comparación más acertada sería probablemente la de una combinación de Moscatel con Tramminer.
Si se busca un tinto, la elección ha de ser un Malbec 100% varietal, de calidad internacional. Es una uva de origen francés que se está erradicando en la región de Burdeos y que mantiene sólo cierta importancia en el valle del Ródano. Si Ud. le pregunta a un experto argentino le dirá que el Malbec es el abanderado de los vinos argentinos, superior a variedades como el Cabernet Sauvignon.
En Argentina se cultivan más de 50 variedades de uvas para vinos, incluyendo las más tradicionales de Europa y algunas que son desconocidas o de escasa importancia en el resto del mundo. Dos de ellas se pueden considerar no sólo como típicamente argentinas sino que son sumamente apreciadas en el exterior.
Entre los vinos blancos, el vino más conocido es el Torrontés, de origen probablemente español -aunque no está comprobado-. Se muestra increíblemente aromático y frutado al olfato, y especialmente seco y sabroso en la boca. Si hay que compararlo con un vino europeo, la comparación más acertada sería probablemente la de una combinación de Moscatel con Tramminer.
Si se busca un tinto, la elección ha de ser un Malbec 100% varietal, de calidad internacional. Es una uva de origen francés que se está erradicando en la región de Burdeos y que mantiene sólo cierta importancia en el valle del Ródano. Si Ud. le pregunta a un experto argentino le dirá que el Malbec es el abanderado de los vinos argentinos, superior a variedades como el Cabernet Sauvignon.
lunes, 6 de agosto de 2007
Un hermoso cerdo entra en el Guinnes
Joaquín Vélez Gómez, un carnicero de la localidad pacense de La Codosera (Badajoz), ha logrado cebar un cochinillo hasta alcanzar, con apenas veinte meses de vida, un peso cercano a los 450 kilos. El espectacular cerdo, que tiene 1,10 metros de alto y 2,15 de largo, se alimenta todos los días con 15 kilos de maíz, a pesar de lo cual su dueño se niega a admitir que esté gordo, ya que, según Vélez Gómez, anda perfectamente. El animal será sacrificado en noviembre o diciembre. Para entonces se calcula que pesará alrededor de 500 kilos. Cada jamón podrá pesar unos 50 kilos y los lomos alrededor de 20.
Dulce placer sobre la piel

EL VESTIDO MÁS TENTADOR DEL SALON DU CHOCOLAT
Chocolate para abrigar... ilusión
"El pase del Chocolate" ha sido uno de los actos del Salón del Chocolate en París (30.10.99-03.11.99). Los vestidos, creados por reconocidos diseñadores franceses, tienen la curiosa nota en común de haber sido elaborados con chocolate, olvidando para otros espacios las telas, hilos y botones de nácar. Y aunque la sonrisa de la modelo no lo delate, el vestido pesa 80kg...y algunos arrepentimientos y discusiones con nuestra báscula si sucumbiéramos a la tentación de catarlo. El año pasado 300.000 personas se sintieron atraídas por el sabroso evento.
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