
Hace tiempo que el café es más que una infusión. Entrar a una cafetería gourmet significa recibir el aroma de granos de diversas partes del mundo, de pastelería especializada y de muchos otros ingredientes que superan el simple cortado con leche fría. Cada vez más argentinos buscan sabores especiales y combinaciones exóticas.
Las cadenas que ponen el acento en el café igual agregan gastronomía liviana al mediodía y tienen sándwiches y pastelería.
Los locales están apuntados al segmento ABC1, de más poder adquisitivo. “Tienen todos los chiches: Internet Wi Fi, aire acondicionado, un servicio de primera”. Sin embargo, “El café no discrimina” asegura Kantor. “El precio entre cualquier café y uno gourmet puede variar en $1, lo que no es mucho; lo que hace la diferencia es la ubicación, y los productos que acompañan. La cafetería siempre tiene un elemento gastronómico”
martes 28/11/2007- diario digital MINUTO UNO


